Cómo “Después lo hago” se convierte en “Nunca lo hice”

“Si esperas a estar listo, vas a esperar toda tu vida”

Hoy quisiera compartir con ustedes un tema que veo casi a diario y que no solo me pasa a mi, nos pasa a todos (y si al leer esto piensas que nunca te ha pasado… piensa otra vez)

Ahora que estoy de regreso luego de un largo break por motivos de salud, he estado pensando mucho en los casos de éxito de nuestros clientes, y todos tiene un ingrediente en común. Todos comenzaron apenas sintieron inconformidad con su estilo de vida, estado físico o simplemente sintieron que era hora de hacer un cambio.

Cuando alguien experimenta esa sensación de “no me siento bien así” – y no hablo solamente del físico – en cuestión de segundos le invade una larga lista de excusas que su mente fabrica para que no haga nada que no sea quedarse como está, el razonamiento general es:

Y así… podría seguir con una lista interminable

Nuestra mente es  muy poderosa, a veces para bien, a veces para mal. Si constantemente te dices no puedo, de la manera que sea, tu mente te va a creer. 100% seguro.

El tema es que procrastinamos nuestras metas. Todos, absolutamente todos, hemos pensado escenarios en donde mejoramos, no importa el ámbito (físico, económico, emocional) es una condición humana aspirar a mejorar. Pero muy pocas veces tomamos acción para empezar a trabajar en eso que tanto queremos. Y es cuando, seguida a esa visión de crecimiento, nos invade una frase muy peligrosa:

“Cuando esté listo, lo hago”. Esta frase, por lo general, se transforma en: Nunca lo hice.

Estar listo no es tener todas las condiciones perfectas, estar listo es dar el primer paso con fe y consciente de que tendrás que hacer cambios en el camino.

Estar listo es comenzar comprometido a pesar de que conoces los obstáculos, y desconoces otros que sabes vendrán. Obstáculos habrá S I E M P R E. Lo padre de este estilo de vida es aprender a manejarlos.

Estar listo es comenzar de nuevo, a pesar de que has fallado anteriormente pero tus ganas de avanzar son mas fuertes.

Al final, vas a tener que salirte de tu zona de confort y vas a terminar en uno de estos 2 escenarios:

No hacer nada y quedarse sin cambiar: pero tendrás que tolerar la inconformidad que te visita todos los días, tu sabes que tienes capacidad pero decidiste no cambiar. Esto te afecta a ti y a quienes te rodean. Lucharás esta batalla todos los días.

Hacer todo lo necesario para cambiar: de inicio se va sentir incómodo, tu ser rechazará cuando lo sacan de su zona de confort, vas a pelear diario pero la diferencia es que esta batalla te saca de la inconformidad. Vas a aprender que el éxito no es lineal y sabrás que eso es parte del proceso. Al final tienes que poner energía, tu decides en donde la colocas. La opción A te hunde, no te deja crecer, contrae tu ser, la opción B te saca del hueco, expande tu ser, te hace evolucionar.

Te propongo un ejercicio:
  • Ponte una meta de un mes, lo que quieras, te dejo unas ideas para que escojas una, la que mas te guste o la que creas mas te ayuda ahora:
  • Meditar 20 min diarios.
  • Despertar 5:30 am.
  • Hacer 3 comidas saludables todos los días.
  • Tomar 8 vasos de agua diario.
  • Bajar el consumo de alcohol a la mitad.
  • Dejar de fumar.
  • Llegar con una sonrisa a tu trabajo, sin importar si tienes ganas o no.
  • Despertar y apenas abres los ojos decir en voz alta “Gracias por otro día de vida”
  • Leer 10 páginas de un libro cada día (si no sabes cual, escríbeme te puedo recomendar varios)
  • Caminar 30 minutos diario.

Selecciona al menos 1. Si decides escoger más, ¡genial! Pero no más de 3.

No esperes a estar listo para hacer este reto, al seleccionar una de estas metas, en ese justo momento que dices “voy a hacer esto durante 30 días” en ese momento es cuando estás listo.

Ahora te pregunto, ¿Qué puedes perder? ¿Qué puede salir mal? ¿Qué no lo logres?

No tengas miedo, si no te sale, tienes 2 alternativas:

Pensar como victima de tu vida: “Otra vez fracasé”

Pensar como líder de tu vida: “No ha sido perfecto pero lo estoy intentado, estoy trabajando con lo que tengo, lo haré mejor cada vez”.

No conozco una sola persona que todo le salga bien a la primera, pero si conozco los que lejos de ser victimas se responsabilizan, piden ayuda y salen adelante aun con los obstáculos que la vida les tiene preparados.

Cambiar para mejorar es un proceso, y es humano tropezar, nuestro trabajo siempre ha sido ayudar a nuestros clientes a encontrar el camino, y darles ese empujón para salir adelante cuando caen en un bache, facilitarles las herramientas y convertirlos en los lideres de su vida.

Déjame saber que reto de la lista te comprometes a hacer, te quiero ayudar, hagamos ese cambio.

 

¿Te cayo algún 20?  Coméntame 

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